Los cables eléctricos, colgando entre poste y poste en hileras infinitas, eran parte del paisaje urbano de casi cualquier ciudad. Esto ha cambiado en los últimos años, con las exigencias de las autoridades de realizar cableados subterráneos pero tomará mucho tiempo para los cables desaparezcan totalmente. En Guayaquil, por ejemplo, los trabajos de la regeneración urbana -que incluye la instalación de ductería subterránea para alojar los cables- empezaron hace más de una década y aún no han culminado.

Es justamente en estos cables y en las complicadas marañas que forman en ocasiones, lo que inspiró al artista japonés Eiji Sumi a crear la obras de arte que se exhiben en la galería Koi Art de Bangkok, como parte de la exposición “Densen/Plus a”.

Visto en El Informador